No podían ser mas que nuestro querido presidente Felipe Calderón y el mejmo senado de la república.

Ahí fue el lamebotas a darle un águila de no se qué a Bill Gates (como si le importara…) y luego el senado va tras las nachas de los cineastas mexicanos.

Osea los hombres se fueron a EU, pegaron, y ahora de pronto, ¡Ya los quieren!. Y el cine hecho en México? pues lo de siempre: desnudos, malas palabras a morir y guiones jocosísisisisisimos.

Pd. Me encantó ver a gaby platas de cocainomana… yea rait.