Si, asi eres, RUDÍSIMA.

Con tu sábanas rosadas, con tu pijama rosada, hasta el sucio jabón con el que te bañas
Rudísima y dura, con tus pinturitas caras y tus portes de insana falsa
Con tu adicción al azúcar y sus bajones que nos descanzan
Descanzan de tus voces “crueles” y altas
Con esos tonos chillones y desesperantes que nos quitan la calma

Pf. Eso lo escribí hace unos meses pensando en la fina de teapa. Creo que a estas alturas todos tienen de estos, nomas que me da bueba buscarlos y escribirlos aca.