Estaba platicando con un amigo cuando de pronto me dijo: “oh noes, ataque de pubertooos” o algo así. Y lo primero que me vino a la mente: primos? no, no eran, eran vecinooos. Mi solución? tirarles agua caliente.

Después me di cuenta: que joer rec, ¿te estas amargando mas? Yo creo que si. Antes, recuerdo que me daban risa los chistes simples que hacían en la secundaria y tal vez prepa, pero ahora, pfff, ya con ciertas personas (con las que estoy todo el día y que manejan ese mismo humor) termino aturdido y harto. Ya no le encuentro la gracia a los chistes comunes o a reirme de cualquier cosa. Por eso, señoras y señores, osea, a mis 3 lectores del blog, hoy comienzo con la campaña de: Pon feliz a REc. En la que por lo menos cada 2 días pondré o un post de burla o un twitteo de alguna frase célebre que me da risa (twitteos lo que esta aquí a un lado ->)

Oh si. Para comenzar.

La congregación de tías víboras.

Algo que me encanta observar es cuando hay una fiesta familiar. No sé, es costumbre en la casa que cada fecha ‘popular’ se traduzca en una borrachera fiesta en la que por mas que uno trate de evitar el contacto con el resto de la familia, no podrá por x o y razón.

Mis tías son el ejemplo típico de las tías mexicanas: la ardida con el marido, la que aparenta que todo esta perfecto, la sufrida con sus hijos, la tacaña y la que pretende ser rica y todos saben que no es.

Si, tengo 8 tías en total. Asi que hay muchísima tela de donde cortar los siguientes días.