Tengo una gigantesca uña enterr… perdón, fino lector, creo que primero debí avisar que el contenido de este post puede resultar desagradable para el lector promedio, asi que pido discresión. Que joer, porque la pido? caramba, que voy a decir algunas cosas que vaya, para uno que otro finolis puede parecer repugnante “ewww” van a decir mucho, pero meh, bien que quieren leer.

Ah pues si. Tengo una gran uña enterrada desde hace.. umh, no se, quizás desde inicios de año que no me deja en paz. Se aplaca, regresa, se aplaca y regresa CON MAS PODER (osea: mas gorda pue’).

Una mañana de hace dos o tres meses, pues que me digo: chico, si no la puedes ‘desenterrar’ ni nada por el estilo, que te parece volarte el cacho de dedo: sabes que no te volverá a salir, pero garantizarás la tranquilidad a tu dedo. Pues ahí voy…

Armado con un cubito de hielo, alcohol, unas tijerillas para el patiquiur y muchos “despaaaaaa-aaah!-aaacioooo” comenzé.

La verdad es que no duele quitarse un cacho de piel. Claro, con el efecto del hielo. La verdad es que no lo sentí. Trabajé lentamente desde adentro y descubrí que con solo volar un pedacito menor al que había creído necesario, iba a funcionar: y lo hizo. Oh si. Lo hizo por tan solo unos meses otra vez.

Esta mañana regresé a los dolores “uñales”. Asi que.. ahí fuí: hielo, alcohol y tijeras. Y vamos otra vez. Descubrí que el cuerpo humano es extrañamente fascinante a veces. Tengo un hueco perfecto (donde me volé el cacho y poco mas adentro) con el que tengo un rápido acceso al area que se daña regularmente.

Ja!

Uñas 0 - REc 1