Como irme este año sin comentar acerca del rito navideño, oh si.

Para comenzar:

No me gustan las fiestas: asi que no esperen que salga de casa

No suelo tomar: esto es, pues que no me gusta el alcohol en lo absoluto

Detesto el ruido de los ‘tronadores’/cohetes (aunque en mi infancia me divertían, ahora me desesperan)

Odio vestirme para NADA y pretender que soy feliz “cenando” a una hora a la que no tengo hambre

Y para terminar:

Ah, que chihuahuas, ya me voy a dormir, ni que fuera algo especial. Me desesperan estos ritos. Ni que fuera qué. Incluso ni mis cumpleaños me gustan, no les hayo lo especial. Dicen acá en casa que me daré cuenta muy tarde “del error que cometo al no celebrar”, pero joer, creo que moriré pensando que no hay razón exacta para celebrar algo hoy, ni el 31, ni el 6 de enero, ni el 14 de febrero, ni el 10 de mayo, ni el 16 de septiembre ni ningún día de esos.

Los días festivos son solo para no hacer nada y/o trabajar medio día. Punto.